Me encantan las recetas que se hacen en un momento, esta es una de ellas. Es de las recetas que puedes hacer en cualquier momento porque son ingredientes muy sencillos y que tendrás seguro en casa. Podrás prepararla en diez minutos y te sacará de un apuro ante una visita inesperada. No se tarda nada, podrás acompañar un café, té, infusión con estas riquísimas pastas y quedarás genial. Son una versión rápida de los típicos cinnamon rolls. Animaos a hacerla porque les gustará a todos.
Ingredientes
Para las espirales:
Para las espirales:
- 1 plancha de hojaldre
- 3 cucharadas de azúcar en grano (la que usamos normalmente)
- 1 cucharada de canela molida
- 1 huevo batido
Para el glaseado de limón:
(el glaseado es opcional, yo no se lo he puesto a todas, incluso me gusta más sin glaseado, eso va en gustos)
(el glaseado es opcional, yo no se lo he puesto a todas, incluso me gusta más sin glaseado, eso va en gustos)
- 4 cucharadas de azúcar glass
- 3 cucharadas de zumo de limón
Preparación modo tradicional
En un bol mezclamos el azúcar en grano y la canela molida y cubrimos con esta mezcla la plancha de hojaldre.
Enrollamos y cortamos 10 espirales más o menos, desechando los extremos.
Precalentamos el horno a 220 grados.
Ponemos las espirales sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Pintamos las espirales por al parte superior y por los lados con huevo batido.
Horneamos durante 10 minutos a 220 grados, aproximadamente, o hasta que estén doradas.
Mientras, podemos preparar el glaseado. Mezclamos bien en un bol el azúcar glas con el zumo de limón, con un tenedor.
Una vez horneadas, dejamos templar y las cubrimos con el glaseado, yo he optado por cubrir sólo unas cuantas, porque particularmente me gusta más sin el.
Deliciosas y fáciles. ¿Verdad?
Receta original de María Lunarillos en la web Pequerecetas.
En un bol mezclamos el azúcar en grano y la canela molida y cubrimos con esta mezcla la plancha de hojaldre.
Enrollamos y cortamos 10 espirales más o menos, desechando los extremos.
Precalentamos el horno a 220 grados.
Ponemos las espirales sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Pintamos las espirales por al parte superior y por los lados con huevo batido.
Horneamos durante 10 minutos a 220 grados, aproximadamente, o hasta que estén doradas.
Mientras, podemos preparar el glaseado. Mezclamos bien en un bol el azúcar glas con el zumo de limón, con un tenedor.
Una vez horneadas, dejamos templar y las cubrimos con el glaseado, yo he optado por cubrir sólo unas cuantas, porque particularmente me gusta más sin el.
Deliciosas y fáciles. ¿Verdad?
Receta original de María Lunarillos en la web Pequerecetas.


